Más que tener una bici presentable, es importante fregarla para eliminar todas esas partículas que se meten dentro de los mecanismos ya que pueden limitar su movimiento, secar el lubricante, causar desgaste e incluso oxidar las partes metálicas.

Usa estos accesorios para fregar
  • Esponja: Cualquier esponja para fregar funcionará a la perfección para limpiar bicis también.
  • Un par de trapos: Uno para limpiar las zonas más sucias y otro para secar.
  • Jabón: Puedes utilizar detergente en polvo, pero es preferible líquido y que sea neutral para evitar que dañen la pintura y los componentes.
  • Cepillos: Para llegar a zonas de difícil acceso, como bujes y casete.
  • Agua limpia: Ya sea en un cubo o con una manguera.
  • Desengrasante: Para eliminar la grasa de la cadena y de todo el sistema de transmisión. El diésel y la gasolina de bajo octanaje son buenas alternativas.
  • Aceite lubricante: Una vez tengamos la cadena y transmisión limpia necesitamos que quede todo bien lubricado.
Para evitar que la bici se dañe por los elementos del medio ambiente, puedes darle una limpieza regular, con prioridad al sistema de transmisión. Evita aplicar chorros de agua a alta presión o sumergir la bici porque el agua penetrará con facilidad y eliminará el lubricante de los rodamientos, cadena y suspensión, hiriendo de muerte estos componentes.

Si los puños y asientos de tu bici son de materiales sintéticos, te recomendamos limpiarlos regularmente para mantenerlos en buen estado. La grasa corporal acumulada y el sol sobre materiales sintéticos pueden afectar la integridad de estos materiales y deteriorarlos rápidamente.

Limpieza sencilla

Cuando no necesites fregar, puedes limpiar con paños secos como alternativa al fregado. Los paños húmedos no limpian de todo y al secarse la bici quedan marcas visibles de suciedad. Empleando paños secos puedes eliminar el polvo de casi cualquier rincón de la bici.

Última modificación: jueves, 9 de mayo de 2024, 10:54